Textiloma con migración transmural hacia la vejiga urinaria en una perra – Identificación ecográfica y resolución quirúrgica: reporte de caso
Resumen breve
El textiloma o gossypiboma corresponde a la retención inadvertida de material textil quirúrgico y constituye una complicación infrecuente pero potencialmente grave en cirugía veterinaria. Su presentación clínica suele ser inespecífica y su diagnóstico puede demorarse durante años. Se describe el caso de una perra con antecedentes de esterilización quirúrgica, que desarrolló signos urinarios crónicos durante varios años y que, semanas antes de la resolución quirúrgica, expulsó espontáneamente…Índice de contenidos
Resumen
El textiloma o gossypiboma corresponde a la retención inadvertida de material textil quirúrgico y constituye una complicación infrecuente pero potencialmente grave en cirugía veterinaria. Su presentación clínica suele ser inespecífica y su diagnóstico puede demorarse durante años. Se describe el caso de una perra con antecedentes de esterilización quirúrgica, que desarrolló signos urinarios crónicos durante varios años y que, semanas antes de la resolución quirúrgica, expulsó espontáneamente una gasa quirúrgica a través de la micción. La ecografía abdominal permitió identificar estructuras compatibles con cuerpos extraños y evidenciar discontinuidad de la pared vesical, sugiriendo migración transmural. Durante la laparotomía exploratoria se confirmaron múltiples gasas quirúrgicas localizadas en la periferia e interior de la vejiga urinaria, asociadas a perforación vesical. Este caso destaca la importancia de considerar el textiloma dentro de los diagnósticos diferenciales en pacientes con antecedentes quirúrgicos y signos urinarios persistentes, así como el valor de la ecografía en la sospecha diagnóstica y planificación quirúrgica.
Palabras clave: textiloma; gasoma: gossypiboma; vejiga urinaria; ecografía; cirugía veterinaria; reporte de caso.
Introducción
El textiloma o gasoma, también denominado gossypiboma, es una entidad resultante de la retención accidental de material textil quirúrgico dentro del organismo, generalmente gasas o compresas, y de la respuesta inflamatoria generada frente a dicho cuerpo extraño1. Aunque se trata de un evento prevenible, su verdadera incidencia es difícil de establecer debido al subregistro y a las implicancias médico-legales asociadas2.
En medicina veterinaria, el textiloma ha sido descrito principalmente a nivel intraabdominal, donde puede simular masas neoplásicas, abscesos o granulomas, y generar una amplia variedad de signos clínicos inespecíficos3,4. Dependiendo del tipo de respuesta tisular, la evolución puede ser aguda, con inflamación exudativa e infección, o crónica, con encapsulación fibrosa y cursos prolongados, incluso asintomáticos¹.
La migración transmural del material textil hacia órganos huecos ha sido reportada en medicina humana y veterinaria, particularmente hacia el tracto gastrointestinal, aunque el compromiso del sistema urinario es poco frecuente y escasamente documentado5. El objetivo de este trabajo es describir un caso de textiloma con migración transmural hacia la vejiga urinaria en una perra, resaltando los hallazgos ecográficos, quirúrgicos y la evolución clínica.
Reporte de caso
Datos del paciente
Paciente canina, hembra esterilizada, raza Pitbull, de 7 años de edad, con un peso corporal de 27.3 kg y condición corporal 4/5. La paciente había sido sometida a una cirugía de esterilización aproximadamente cinco años antes de la presentación actual.
Antecedentes
La paciente presentaba un historial aproximado de cinco años de signos urinarios bajos recurrentes, caracterizados por episodios intermitentes de disuria, hematuria, piuria y orina turbia de olor fétido, tratados de forma médica sin resolución definitiva. Durante los últimos ocho meses, los signos urinarios aumentaron en frecuencia e intensidad.
Semanas previas a la intervención quirúrgica definitiva, la paciente expulsó espontáneamente una gasa quirúrgica a través de la micción (Figura 1), hecho que incrementó de manera significativa la sospecha de la presencia de un cuerpo extraño intravesical de origen quirúrgico.

Motivo de consulta
A inicios del 2026, el propietario consultó por la presencia súbita de flujo vaginal mucoso verde-amarillento. Durante el intento de recolección de una muestra de orina, la paciente presentó hematuria marcada con emisión de escasa cantidad de orina. No se observaron signos de decaimiento, vómitos ni diarrea.
Examen clínico
Al examen clínico se registró temperatura corporal de 38.9 °C, frecuencia cardiaca de 71 lpm, frecuencia respiratoria aumentada con jadeo, tiempo de llenado capilar de 2 segundos y mucosas rosadas.
Se evidenció hematuria, piuria y flujo vaginal mucoso amarillo-transparente. La paciente se encontraba alerta, sin signos de compromiso sistémico severo.
Hallazgos ecográficos
La ecografía abdominal evidenció una estructura sólida adyacente a la vejiga urinaria, de contornos irregulares, con una interfase hiperecogénica en su interior que generaba sombra acústica posterior (Figura2 y 3 –Vídeo1).


Vídeo 1.
En el interior de la vejiga se observó una estructura con interfase hiperecogénica y sombra acústica posterior, compatible con material extraño intravesical. Adicionalmente, se identificó una discontinuidad de la pared vesical, sugiriendo perforación y migración transmural del cuerpo extraño hacia la vejiga urinaria.
Exámenes de laboratorio
El hemograma reveló leucocitosis moderada (26.97 x 103/µL) con neutrofilia leve y presencia de macroplaquetas. En el perfil bioquímico sérico, urea, creatinina y BUN se encontraron dentro de rangos de referencia, con fosfatasa alcalina elevada (597 U/L) (Figura 4 y 5).


El urocultivo aisló Enterococcus faecalis, sensible a ciprofloxacina, levofloxacina, trimetoprim-sulfametoxazol y eritromicina, y resistente a amoxicilina/ácido clavulánico, gentamicina, penicilina, clindamicina y ampicilina (Figura 6).

Hallazgos quirúrgicos y técnica quirúrgica
Días después del hallazgo ultrasonográfico la paciente fue sometida a una laparotomía exploratoria bajo anestesia general balanceada, previa estabilización y preparación quirúrgica convencional. Se realizó tricotomía amplia y antisepsia del campo quirúrgico siguiendo los protocolos establecidos.
El abordaje se efectuó mediante una incisión ventral mediana caudal, que permitió el acceso a la cavidad abdominal. Durante la exploración se evidenciaron adherencias firmes y extensas entre la vejiga urinaria y estructuras adyacentes, las cuales fueron liberadas cuidadosamente mediante disección roma y cortante, preservando las estructuras anatómicas circundantes.
Una vez aislada y exteriorizada la vejiga urinaria, se identificó una zona de adelgazamiento y discontinuidad de la pared vesical, compatible con perforación. Al explorar el área adherida a la vejiga se procedió a la apertura del tejido inflamatorio perivesical, lo que permitió la extracción de múltiples gasas quirúrgicas localizadas tanto en la periferia como en el interior de la vejiga urinaria (Figura 7, 8 y 9), confirmándose la presencia de un textiloma intravesical y perivesical.



Dado el compromiso estructural de la pared vesical, se decidió realizar una resección parcial de la vejiga urinaria (cistectomía parcial), retirando el tejido afectado hasta obtener bordes macroscópicamente viables.
La reconstrucción vesical se llevó a cabo en dos planos. En primer lugar, la mucosa vesical fue suturada mediante un patrón continuo aposicional, utilizando sutura absorbible de poliglactina 910 (Vicryl®) calibre 2-0. Posteriormente, la pared vesical fue cerrada mediante un patrón invaginante, empleando poliglactina 910 (Vicryl®) calibre 3-0, con el objetivo de reforzar la línea de sutura y asegurar la hermeticidad del órgano.
Se realizó una prueba de hermeticidad mediante la instilación de solución estéril en el interior de la vejiga a través de una sonda urinaria de calibre 8 colocada durante el procedimiento, sin evidenciarse fugas.
Finalmente, se efectuó lavado de la cavidad abdominal con solución salina tibia y cierre rutinario de la pared abdominal por planos. El plano muscular fue afrontado mediante sutura absorbible (poliglactina 910, Vicryl® 0) utilizando un patrón en colchonero; el espacio muerto fue obliterado mediante sutura continua; y la piel fue cerrada con puntos simples.
La paciente fue trasladada a recuperación anestésica para monitoreo posoperatorio.
Evolución
Durante el posoperatorio, la paciente presentó incontinencia urinaria persistente. Al momento del seguimiento, la paciente se encontraba clínicamente estable, con ingesta de agua y alimento conservada.
Discusión
El textiloma representa una complicación quirúrgica poco frecuente pero clínicamente relevante en medicina veterinaria. La evolución prolongada y los signos urinarios crónicos observados en este caso concuerdan con la respuesta inflamatoria crónica descrita en la literatura, caracterizada por encapsulación fibrosa y sintomatología intermitente¹,³.
La migración transmural del material textil hacia la vejiga urinaria puede explicarse por la inflamación crónica, la formación de adherencias y la erosión progresiva de la pared vesical⁵. En el presente caso, este mecanismo permitió la comunicación entre el espacio perivesical y el lumen vesical, explicando tanto la localización intravesical del material como la expulsión espontánea de una gasa a través de la micción, un hallazgo excepcional en la práctica clínica veterinaria.
Desde el punto de vista diagnóstico, la ecografía abdominal desempeñó un papel central. Los hallazgos ecográficos observados coinciden con los patrones previamente descritos para textilomas, que incluyen estructuras hiperecogénicas con sombra acústica posterior y masas de contornos irregulares³,⁴. No obstante, se ha señalado que estos hallazgos pueden variar, y que la ausencia de signos ecográficos clásicos puede conducir a diagnósticos erróneos⁶. Por ello, la integración de los antecedentes quirúrgicos con los hallazgos ecográficos resulta fundamental.
El tratamiento quirúrgico constituye la única opción terapéutica efectiva, y la resección del material textil junto con el tejido comprometido permite resolver el proceso inflamatorio subyacente¹. La incontinencia urinaria observada en el posoperatorio puede relacionarse con el daño vesical crónico y la resección parcial realizada, más que con una falla técnica propiamente dicha.
Conclusión
El textiloma debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales en pacientes con antecedentes quirúrgicos y signos urinarios crónicos de etiología no esclarecida. La ecografía constituye una herramienta clave para la sospecha diagnóstica y la planificación quirúrgica. La migración transmural hacia la vejiga urinaria, aunque infrecuente, es una complicación posible y puede manifestarse de forma tardía. La prevención mediante protocolos estrictos de control y conteo de material quirúrgico continúa siendo la estrategia más efectiva para evitar esta entidad.
Bibliografía
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